La historia de la Palacio Pitti es un testimonio de ambición, rivalidad y amor por el arte. La estructura original fue encargada en 1458 por Luca Pitti, un acaudalado banquero florentino rival de la poderosa familia Médicis. Fue diseñada para ser más grande e impresionante que cualquier otra residencia privada de Florencia. Sin embargo, las ambiciones de Pitti superaron sus finanzas y el palacio quedó inacabado. En 1549, el palacio fue adquirido por Eleonora de Toledo, esposa del gran duque Cosme I de Médicis. La familia Médicis reconoció inmediatamente su potencial y lo transformó en su principal residencia gran ducal, dejando su antiguo hogar, el Palazzo Vecchio, para los asuntos oficiales.

¿Quién construyó Medici?
Los Medici encargaron a arquitectos de renombre como Giorgio Vasari y Bartolomeo Ammannati que ampliaran drásticamente el palacio, convirtiéndolo en la colosal estructura que vemos hoy. El palacio Pitti se convirtió en el escenario perfecto para la creciente colección de arte de la familia y en un símbolo público de su poder duradero sobre la Toscana. Durante siglos, el palacio sirvió de residencia oficial a tres dinastías gobernantes sucesivas: los Médicis, la Casa de Habsburgo-Lorena y los reyes de Italia de la Casa de Saboya. Esta ocupación real continua ha dejado una huella indeleble en los interiores y las colecciones del palacio, y cada dinastía ha añadido sus propias capas artísticas y decorativas.

Los museos del Palacio Pitti
El Palacio Pitti es una entidad única que alberga varios museos distintos, cada uno con su propio enfoque y colección.
- La Galería Palatina: Es sin duda la parte más famosa del palacio. Situada en la planta principal, alberga la vasta colección privada de arte de la familia Médicis. A diferencia de una galería tradicional, los cuadros se exponen en un estilo fastuoso y antiguo, colgados en salas ricamente decoradas con frescos y estucos. La colección cuenta con un asombroso número de obras maestras, incluida la mayor concentración de cuadros de Rafael del mundo, así como obras de Tiziano, Caravaggio, Rubens y otros maestros europeos del Renacimiento y el Barroco.
- Apartamentos reales e imperiales: Adyacentes a la Galería Palatina, estas habitaciones ofrecen una visión del fastuoso estilo de vida de los últimos habitantes reales del palacio. Están amuebladas con antigüedades del siglo XIX, mostrando una elegante mezcla de estilos y un sentido de la historia que da vida al pasado.
- La Galería de Arte Moderno: Situada en la segunda planta, esta galería exhibe arte italiano desde finales del siglo XVIII hasta mediados del siglo XX. La colección incluye obras de los periodos neoclásico, romántico e impresionista, incluida una importante selección del movimiento Macchiaioli, a menudo denominado la respuesta italiana al impresionismo.
- El Tesoro de los Grandes Duques: Antiguamente conocido como Museo de la Plata, este museo de la planta baja expone una impresionante colección de platería, joyas, piedras preciosas y otros objetos de valor incalculable que pertenecieron a la familia Médicis. Es un testimonio deslumbrante de su riqueza y su amor por la artesanía exquisita.
- El Museo del Traje y la Moda: Este museo, situado en un ala separada, está dedicado a la historia de la moda italiana. Exhibe una amplia colección de ropa, trajes y accesorios desde el siglo XVIII hasta nuestros días, incluyendo la ropa funeraria de Cosme I de Médicis y su esposa.

Jardines de Boboli: Un renacimiento verde
Detrás del palacio se encuentran los magníficos Jardines de Boboli, un ejemplo del estilo de jardín italianizante y un verdadero museo al aire libre. Diseñados para la duquesa Eleonora a mediados del siglo XVI, los jardines fueron trazados por el célebre arquitecto paisajista Niccolò Pericoli. Su trazado geométrico, sus caminos simétricos y su exuberante vegetación se ven realzados por una impresionante colección de esculturas clásicas y renacentistas, fuentes ornamentadas y grutas ocultas, entre las que destaca la espectacular Gruta Buontalenti.
Los Jardines de Boboli son un lugar de paz y belleza, que ofrecen impresionantes vistas panorámicas de Florencia y un sereno contraste con los opulentos interiores del palacio. Una visita al Palacio Pitti no está completa sin un tranquilo paseo por estos históricos jardines. Juntos, el palacio y sus jardines ofrecen una experiencia completa, revelando la historia artística, política y social de Florencia a través de la lente de sus gobernantes más poderosos.

Búsqueda del tesoro y recorrido autoguiado por Florencia
Precio por persona
