
Catania ha sido destruida y reconstruida más de una vez, por la lava del Etna y por los terremotos, y los seis lugares de esta guía muestran las dos caras de esa historia: el castillo Ursino, que la lava alejó del mar, la catedral de Santa Águeda, el anfiteatro romano enterrado y la Piazza Stesicoro encima, la Piazza Università y la Via dei Crociferi, la calle barroca construida después del terremoto de 1693. Todos están en la Via Etnea o muy cerca, la larga calle recta que sube del mar hacia el volcán.
Castillo Ursino (Castello Ursino)
El emperador Federico II, que también era rey de Sicilia, mandó construir el castillo entre 1239 y 1250 como una de sus fortalezas reales. Era un bloque cuadrado con una gran torre redonda en cada esquina y un patio abierto, sobre un acantilado frente al mar. Hoy está lejos del agua: en el siglo XVII la lava de una erupción del Etna llenó su foso, y las erupciones y los terremotos lo dejaron a cerca de un kilómetro tierra adentro. También fue uno de los pocos edificios de Catania que resistieron el terremoto de 1693.
El castillo tiene además un pasado político. En 1295 se reunió aquí el Parlamento siciliano y declaró depuesto a Jaime II de Aragón en favor de Federico III, y durante un tiempo fue la sede del Parlamento. La ciudad compró el castillo en 1932, lo restauró y en 1934 abrió en él el Museo Civico, con arte y hallazgos desde la Antigüedad.
- La piedra de lava negra al pie de los muros, donde antes estaba el foso, y un pentagrama de lava negra en el muro este.
Catedral de Santa Águeda
Roger I de Sicilia construyó la primera catedral en 1078–1093, después de que los normandos arrebataran la ciudad al emirato, sobre las ruinas de las termas romanas Aquilianas; al principio era una iglesia fortificada. Un terremoto en 1169 la destruyó casi por completo salvo el ábside, y el terremoto de 1693 trajo más ruina, así que casi todo lo que ves es barroco. Giovanni Battista Vaccarini diseñó la fachada en 1711, con columnas de granito que quizá proceden del teatro romano de la ciudad.
La catedral está dedicada a Santa Águeda, la joven mártir patrona de Catania, y es también el lugar donde está enterrado el compositor Vincenzo Bellini, nacido en Catania; su tumba está en la nave sur. Delante, en la Piazza del Duomo, se alza el símbolo de la ciudad, el elefante de piedra de lava llamado u Liotru, que lleva un obelisco egipcio; Vaccarini montó la fuente en 1736.
- La puerta principal de madera, con 32 paneles tallados sobre la vida y el martirio de Santa Águeda.
- Los tres ábsides normandos de la parte trasera, hechos con grandes bloques de piedra de lava, algunos sacados de edificios romanos.
Anfiteatro romano
La mayor parte del anfiteatro romano de Catania está bajo las calles. Probablemente se construyó en el siglo II d. C. y se amplió después, y era el anfiteatro más grande de Sicilia: sus muros exteriores medían unos 125 por 105 metros, y unas 15.000 personas cabían sentadas en sus gradas de piedra de lava revestidas de mármol. En el siglo V el rey ostrogodo Teodorico permitió a los habitantes llevarse sus piedras para construir, las murallas de 1550 cortaron sus niveles superiores, y tras el terremoto de 1693 quedó enterrado para siempre. Hoy solo se ve una décima parte, en un foso en el lado oeste de la Piazza Stesicoro, a unos diez metros por debajo de la calle.
- Asómate a la barandilla y mira los arcos oscuros de piedra de lava del pasillo exterior, e imagina el resto del óvalo bajo los edificios que te rodean.
Piazza Stesicoro
En esta gran plaza de la Via Etnea se encuentran la Catania antigua y la moderna. La parte del anfiteatro del lado oeste se descubrió en 1903 y se abrió a los visitantes en 1907. Enfrente está el monumento a Vincenzo Bellini del escultor Giulio Monteverde, y la plaza se transformó en los años cincuenta, cuando se derribó parte del barrio de San Berillo para abrir el Corso Sicilia hacia la estación. En el lado oeste están también la iglesia de San Biagio y el Palazzo della Borsa, inaugurado en 1933.
- El monumento a Bellini, con el compositor sentado en lo alto del pedestal y personajes de sus óperas debajo.
Piazza Università
En la Via Etnea, un poco por encima de la Piazza del Duomo, esta plaza lleva el nombre de la Universidad de Catania, fundada en 1434 por el rey Alfonso V como Siciliae Studium Generale y la más antigua de Sicilia. Su palacio central, diseñado por la familia Battaglia después del terremoto, alberga oficinas y la biblioteca principal. La plaza es famosa sobre todo por sus cuatro farolas de bronce, cada una con relieves de una leyenda catanesa: Colapesce, el muchacho que buceó hasta el fondo del mar; Anfínomo y Anapias, los hermanos piadosos que salvaron a sus padres de la lava del Etna; Gammazita, una joven del casco antiguo; y el joven caballero Uzeta.
- Da la vuelta a las cuatro farolas e intenta relacionar cada relieve con su leyenda antes de leer las placas.
Via dei Crociferi
La Via dei Crociferi es una calle del siglo XVIII reconstruida tras el terremoto de 1693, y muestra el barroco catanés en su forma más unitaria. Se entra desde la Piazza San Francesco d’Assisi bajo el arco de San Benedetto, que une las dos partes del convento benedictino. En unos 400 metros pasas por cuatro iglesias: San Benedetto tras su verja de hierro en lo alto de una escalinata, San Francesco Borgia con su doble escalera, San Giuliano, atribuida a Vaccarini y admirada por su fachada curva, y San Camillo. Al final está la Villa Cerami, hoy sede de la facultad de Derecho. Catania forma parte de las ciudades del barroco tardío del Val di Noto, Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2002.
- La fachada convexa de San Giuliano, frente al antiguo colegio de los jesuitas con su claustro de arcadas.
Cómo verlos en un solo paseo
Empieza en la Piazza Stesicoro con el anfiteatro y el monumento a Bellini, y baja luego por la Via Etnea hasta la Piazza Università. Desvíate hacia la Piazza San Francesco d’Assisi, sube por la Via dei Crociferi bajo el arco de San Benedetto y vuelve a bajar a la Piazza del Duomo para ver la catedral y la fuente del Elefante. Termina en el castillo Ursino, a poca distancia al suroeste de la catedral.
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En Catania también hay un tour a pie autoguiado y un escape room al aire libre, para quien prefiera otro formato.
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Datos comprobados en octubre de 2026.
