
Esta guía recorre cuatro lugares en los dos extremos del casco antiguo de Montpellier, el Écusson: la Place de la Comédie y su ópera en el lado este, y la Place de la Canourgue y el Jardin des Plantes en la colina del noroeste. Juntos cuentan la historia de la ciudad, desde el oratorio de un señor del siglo XII y el primer jardín botánico de Francia hasta una ópera del siglo XIX y una gran plaza peatonal, y puedes ir de un extremo a otro a pie por las callejuelas medievales.
Place de la Comédie
La Place de la Comédie es la plaza principal de la ciudad, de unos 230 metros de largo y 50 de ancho, rodeada de altos edificios del siglo XIX de estilo parisino. Debe su nombre al teatro que se alza en uno de sus extremos desde que se trazó la primera plaza en 1755. Durante mucho tiempo fue un cruce con mucho tráfico; tras abrirse un túnel de carretera bajo ella en 1984, en 1985 se convirtió en un gran espacio peatonal diseñado por el equipo de Alain Marguerit, y los coches fueron desapareciendo poco a poco.
En el centro está la fuente de las Tres Gracias, hecha a finales de la década de 1790 por Étienne Dantoine, un escultor de Carpentras. El original se puso a cubierto en 1989 y se sustituyó por una copia. La parte más antigua del pavimento, el óvalo que antes rodeaba el tráfico, se sigue llamando l’Œuf, el huevo, y aún se distingue por el color de sus piedras lisas. La Place de la Comédie es la primera parada de nuestra búsqueda del tesoro.
- La fuente de las Tres Gracias, en el centro de la plaza, con las tres diosas de pie sobre el agua.
- El óvalo de l’Œuf, marcado con piedra más clara en el pavimento alrededor de la fuente.
- Al norte, la Esplanade Charles-de-Gaulle, un largo paseo arbolado que lleva hacia el Corum y la Ciudadela.
Opéra Comédie
La ópera al final de la plaza sustituyó a teatros anteriores destruidos por el fuego. El primero, de Jacques Philippe Mareschal, abrió en 1755 y sufrió un incendio en 1785; se reconstruyó y reabrió en 1788, y ese edificio quedó a su vez totalmente destruido por otro incendio en 1881. El teatro actual, diseñado por Joseph-Marie Cassien-Bernard, alumno de Charles Garnier, se inauguró en 1888 como un gran teatro a la italiana. Como la ópera de Garnier en París, se concibió como un lugar para dejarse ver tanto como para ver una función, con una escalera de mármol y una rica decoración.
La sala principal tiene unas 1.200 localidades, y una sala más pequeña, la Salle Molière, unas 350. El edificio pertenece a la metrópoli de Montpellier y es la sede de la Opéra Orchestre national Montpellier Occitanie, que ofrece aquí óperas y conciertos. Se renovó a principios de la década de 2010. La Opéra Comédie es una de las paradas de nuestra búsqueda del tesoro.
- Dentro, la lámpara de cristal de la sala principal bajo una cúpula pintada por Jean-Baptiste Arnaud-Durbec, y en el gran vestíbulo la pintura del techo La Voix Lactée (La Vía Láctea) de Ernest Michel, de unos 19 metros de largo.
- En la fachada, el reloj monumental del escultor Jean-Antoine Injalbert; las cuatro estatuas del canto, la poesía, la tragedia y la comedia que había sobre la balaustrada se retiraron.
Place de la Canourgue
A la Place de la Canourgue se la suele llamar la plaza más antigua de Montpellier. La colina en la que está la eligió en 1129 Guilhem VI, señor de Montpellier, para una residencia y un oratorio, por su posición dominante y sus vistas; el oratorio fue destruido en 1562 durante las guerras de religión. El nombre viene de la palabra occitana para un cabildo de canónigos, ya que el terreno pertenecía al cabildo de Saint-Pierre. Hoy es un tranquilo rectángulo de unos 100 por 35 metros, a la sombra de plátanos y almeces.
La plaza es también el lugar de una catedral que nunca se construyó. Hacia 1623 el obispo Pierre de Fenouillet empezó aquí una nueva catedral, y en 1626 se derribó gran parte del barrio, pero en 1629 el cardenal Richelieu mandó parar las obras y restaurar en su lugar la vieja catedral de Saint-Pierre. Todavía se ven algunos cimientos. La Place de la Canourgue es la última parada de nuestra búsqueda del tesoro.
- La fuente de los Unicornios, diseñada en 1773 por Jacques Donnat y esculpida por Étienne Dantoine, el autor de las Tres Gracias. Honra al marqués de Castries, vencedor de la batalla de Clostercamp en 1760, representada en un relieve bajo los animales encabritados, y se trasladó a la plaza en 1863.
- El Hôtel Richer de Belleval, una mansión de finales del siglo XVII que fue el ayuntamiento de Montpellier de 1816 a 1975.
- El Hôtel de Sarret, de 1636, conocido por su coquille, una bóveda en forma de concha, y por su patio de estilo Luis XIII.
Jardin des Plantes
El Jardin des Plantes es el jardín botánico más antiguo de Francia. Se fundó en 1593, cuando el rey Enrique IV encargó su creación a Pierre Richer de Belleval, profesor de botánica y anatomía. Richer de Belleval tomó como modelo el jardín botánico de Padua, fundado en 1545, y el jardín de Montpellier inspiró a su vez el Jardin des Plantes de París. Pertenece al Estado, lo gestiona la Facultad de Medicina de la Universidad de Montpellier y es monumento histórico desde 1992.
El jardín ocupa unas 4,6 hectáreas en el Boulevard Henri IV y reúne unas 2.680 especies, unas 500 de ellas mediterráneas, con una sección de unas 250 plantas medicinales. En la parte más antigua aún se ve la Montagne de Richer, la ‘montaña’ que lleva el nombre del fundador, junto a un jardín sistemático donde las plantas se ordenan según la clasificación botánica. El Jardin des Plantes es una de las paradas de nuestra búsqueda del tesoro.
- El ginkgo macho, plantado a finales del siglo XVIII.
- El invernadero de naranjos, terminado en 1804, y el invernadero Martins de 1860, con cactus y suculentas.
- El jardín inglés de 1859 con su estanque y el arboreto trazado en 1810.
Cómo verlos en un solo paseo
Empieza en la Place de la Comédie, junto a las Tres Gracias, y mira la ópera antes de ir hacia el oeste por el Écusson. Sube por las viejas callejuelas hacia la catedral de Saint-Pierre; la Place de la Canourgue está justo encima, buen sitio para una pausa a la sombra. Desde allí camina hacia el norte hasta el Jardin des Plantes, con la entrada en el Boulevard Henri IV, y termina entre los árboles. La Promenade du Peyrou, con sus vistas y su acueducto, está a pocos minutos a pie si aún tienes tiempo.
Descubre Montpellier con World City Trail
Nuestra búsqueda del tesoro en Montpellier convierte el casco antiguo en un juego en tu móvil. La ruta une 10 paradas, de la Place de la Comédie a la Place de la Canourgue, y los cuatro lugares de esta guía son paradas: la Place de la Comédie, la Opéra Comédie, el Jardin des Plantes y la Place de la Canourgue. Entre medias, la ruta pasa por la iglesia de Saint-Roch, la Rue Arc en Ciel, el Arco de Triunfo, la Promenade du Peyrou, el acueducto de Saint-Clément y la catedral. En cada parada resuelves un acertijo y descubres una historia, a tu ritmo.
En Montpellier también hay un tour a pie autoguiado y un escape room al aire libre, para quien prefiera otro formato.
Juega a la búsqueda del tesoro de Montpellier →
Haz el tour a pie autoguiado por Montpellier →
Juega al escape room al aire libre en Montpellier →
Datos comprobados en octubre de 2026.
